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Español A: Lengua y Literatura NM

Prueba 1 Mayo 2025 TZ3

Práctica de análisis guiado con texto de estímulo y una propuesta de respuesta desarrollada.

Prueba 11 h 15 m
2preguntas

Estudio de caso

Instrucciones para los alumnos

  • No abra esta prueba hasta que se lo autoricen.
  • Escriba un análisis guiado del texto 1 o del texto 2.
  • Utilice la pregunta de orientación o proponga otro aspecto técnico o formal del texto en el que centrar su análisis.
  • Puntuación máxima: 20 puntos.

Preguntas y soluciones

Pregunta 1
Gratis

Texto 1 — Entrevista (Expansión)
Escriba un análisis guiado del siguiente texto. Use la siguiente pregunta de orientación o proponga un aspecto técnico o formal alternativo en el que centrar su análisis:

¿Cómo los distintos tipos de discurso (por ejemplo, diálogo, narración, descripción) enriquecen la modalidad de la entrevista para presentar al personaje?

Texto fuente 1

Transcripción local desde las páginas 3, 4 del paper fuente; se omiten cabeceras, pies y avisos legales del PDF.

Escriba un análisis guiado de uno de los textos siguientes. 1. La siguiente entrevista se obtiene del diario económico Expansión. DE CERCA | Carmen Navarro Fundadora y directora de los centros de estética Carmen Navarro “Sería trabajo si no me agradase” Tras cincuenta años dedicados a la belleza, la historia empresarial le ha quedado bonita y sigue acudiendo a su trabajo con buena cara. Con siete centros de estética, presume de haber disfrutado y de poner guapas a la Reina Letizia y a Tamara Falcó. Isabel Vilches.

Madrid Para comprar los primeros aparatos o alquilar un piso, Carmen Navarro (Madrid, 1942) tenía que contar con el aval y la firma de Paco Solo 5 de Zaldívar, su marido. Era 1973 y empezaba a sacarle partido a un negocio que, cincuenta años después, cuenta con siete centros de estética y belleza en Madrid, Sevilla y Valencia.

10 Por sus manos y cabinas han pasado la Reina Letizia, Tamara Falcó, Paco León, la Premio Nacional de Danza en la categoría de Creación María La esteticista y empresaria Carmen Navarro, en una de las Pagés… y múltiples ejecutivas cuyas cabinas de su centro de la calle Sagasta, en Madrid, adonde 15 identidades no puede confesar. “En llega puntual todos los días a las 11:00 horas. España nadie reconoce lo que se hace y, como yo cobro por cada tratamiento, no puedo decir nombres…

Los viernes se llenan de importantes directivas, es el día fantástico para llegar al fin de semana estupenda, guapísima”, argumenta la fundadora y directora de una empresa que lleva su nombre y a la que acuden clientas 20 “buscando que le resuelvas un problema; les da igual lo que les hagas, pero quieren una solución”.

De los veranos con su marido por Oriente —desde Katmandú al Tíbet— importó técnicas holísticas que sigue empleando junto con el poder de las manos y de la última tecnología; y una potente amistad con el Lama Gangchen*, con el que comparte fotografías en la sala de espera de su centro de la calle Sagasta de Madrid, decorado con piezas exóticas y budas. 25 – ¿Cuál es la primera impresión que recuerda de esta historia? Comenzó por casualidad. Las mujeres en mi familia no trabajábamos, aunque hice Secretariado y aprendí inglés en Inglaterra.

Me casé a los 21 años, a los 25 ya tenía a mis tres hijos y, a los 30, con los niños en el colegio, no tenía nada que hacer. Una tarde, con mis primas en la piscina, otro primo, médico, nos habló de un curso de belleza en el centro Blanca de Barberá. Quería que su 30 mujer lo hiciera y me animó a acompañarla. Antes de terminar la formación ya trabajaba en casa, en el despacho que le quité a mi marido [abogado], luego me apoderé de un pequeño salón… hasta que me tuve que independizar a un piso en la calle Nicasio Gallego. – Han pasado cincuenta años, que se dice pronto. ¿Cómo ha conseguido que las cuentas también resulten atractivas?

35 Empecé como esteticista, desde abajo, dando los tratamientos, sabiendo cómo funcionaba todo. Tuve que aprender a ser empresaria; no me quedó otra ni nadie me enseñó. Ya no era dar sólo unos masajes… Era una mujer muy trabajadora que amaba lo que hacía. Y, poco a poco, el negocio fue evolucionando, con la suerte de no tener que aportar dinero en el hogar, todo lo que ganaba lo reinvertía. Con el paso del tiempo creo que he acertado en casi todas las decisiones que he 40 ido tomando. – Y eso que al principio le daba apuro hablar de dinero. ¡Pero una vergüenza horrorosa!, es el ejemplo de una muy mala empresaria.

De hecho, la primera empleada que contraté no hacía tratamientos y solo se dedicaba a cobrar. Y, sin embargo, ahora es lo primero que pregunto para fijar el precio de un tratamiento o cuando negocio el de una aparatología. 45 Hoy mi hija Almudena lleva las finanzas del negocio [su hijo Francisco gestiona los centros de Sevilla y Valencia; Beatriz es profesora y su marido trabaja en el proyecto familiar], pero aunque se enfade conmigo sigo negociando los precios yo. Aprendí mucho en mis viajes a la India, donde es obligatorio regatear para comprar. – ¿Cuántas horas tiene el día de la dueña de un negocio? 50 Muchas.

Con unas cabinas en constante penumbra para el relax de la clienta, suelo decir que he trabajado día y noche [ríe] porque nunca sabíamos qué tiempo hacía… Ahora sí voy más lenta, pero entro a las 11:00 y me suelo ir a las 19:30 horas. Hay que dar ejemplo. – ¿Se renuncia a mucho por sacar un proyecto adelante? Quizás a haberles dedicado más tiempo a mis hijos, pero cuando eran pequeños me tuvieron 55 siempre con ellos. Cuando empecé a trabajar como lo hacía desde casa en cuanto llegaban del colegio también estaba yo. ¿A estar más con mi marido?

Pues tampoco, porque él es muy independiente y ese es el éxito de nuestro matrimonio de sesenta años: cada uno ha trabajado en lo que le gusta, yendo en paralelo y respetándonos mucho siempre. Los sábados y los domingos son sagrados y los dedico en exclusiva a ellos. 60 – ¿Un privilegio solo de la jefa? No, no, ninguno de mis centros abre los fines de semana, aunque, a nivel de facturación, el sábado sería un gran día. Los trabajadores tienen derecho a disfrutar de su familia. – Y, con 81 años, ¿no se quiere dedicar, por fin, a sus labores o a pasear con sus nietos? No pienso jubilarme.

Tesis. La entrevista construye una imagen de Carmen Navarro como empresaria y esteticista carismática mediante la combinación de diálogo (preguntas y respuestas), narración biográfica y descripción de espacios, rutinas y objetos. La alternancia de discursos aporta dinamismo, credibilidad y proximidad, a la vez que refuerza su marca personal.

1) Diálogo: voz directa y proximidad. El formato Q&A, señalado por guiones o intervenciones de la periodista, deja que la protagonista se autorretrate en primera persona. Respuestas coloquiales y expresivas («¡una vergüenza horrorosa!»; «Es que me encanta») humanizan el personaje. El diálogo activa un ethos cercano y seguro: defiende sus prácticas (negociar precios, no abrir en fin de semana) y declara principios («Los trabajadores tienen derecho a disfrutar de su familia»). La periodista orienta focos temáticos (dinero, horarios, renuncias, jubilación) y así el texto avanza por núcleos semánticos claros.

2) Narración: trayectoria y temporalidad. Fragmentos narrativos condensan su historia: inicios en 1973, conciliación familiar, crecimiento a siete centros. Las referencias temporales («cincuenta años»; «entro a las 11:00 y me voy a las 19:30») anclan la experiencia y legitiman la autoridad profesional. Secuencias de aprendizaje («Tuve que aprender a ser empresaria») y viajes a Oriente introducen giros biográficos que explican su enfoque holístico.

3) Descripción: escenarios, objetos y branding. La pieza ofrece detalles sensoriales: cabinas en penumbra, sala con piezas exóticas y budas, foto en el centro de Sagasta. Esa descripción materializa la promesa de marca (relajación, lujo discreto) y asocia a la entrevistada con un universo estético coherente. La adjetivación enfática («estupenda, guapísima») refuerza el campo semántico de la belleza.

4) Lenguaje periodístico y estructura. Titular con cita («Sería trabajo si no me agradase») fija el motivo conductor: la fusión placer-trabajo. La bajada/copete contextualiza logros y notoriedad (clientela famosa) y aporta crédito (medio económico). El subgénero «De cerca» legitima el tono perfilado, con margen para subjetividad sin perder informatividad.

5) Campos semánticos y tensiones temáticas. Belleza/estética (tratamientos, tecnología), negocio/dinero (precios, regateo, finanzas), clientela/elite (directivas, celebridades), familia (empresa familiar, fines de semana). Se insinúa una perspectiva de género: del aval del marido en los años setenta a la autonomía empresarial actual. Estas redes léxicas complejizan el retrato: trabajadora, disciplinada, pero también hedonista del propio oficio.

6) Efecto global. La convivencia de diálogo (autenticidad), narración (trayectoria) y descripción (atmósfera) sostiene una presentación integral del personaje. El lector percibe coherencia entre discurso y marca: «No pienso jubilarme» y «se me han pasado rapidísimo» coronan el ethos de pasión sostenida.

Conclusión. La modalidad de entrevista, enriquecida por la alternancia de discursos, construye un perfil persuasivo y verosímil. La voz propia, el hilo biográfico y el decorado simbólico convergen para fijar identidad, cultura de marca y perspectiva vital.

Pregunta 2
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Texto 2 — Anuncio (campaña institucional del Gobierno de España)
Escriba un análisis guiado del siguiente anuncio. Use la pregunta de orientación que figura junto al texto en el papel o proponga un aspecto técnico o formal alternativo en el que centrar su análisis.

Texto fuente 2

Transcripción local desde las páginas 5 del paper fuente; se omiten cabeceras, pies y avisos legales del PDF.

2. El siguiente anuncio se obtiene de una campaña institucional del Gobierno de España. Eliminado por motivos relacionados con los derechos de autor

Tesis. El anuncio apela a la responsabilidad ciudadana ante los incendios mediante una metáfora visual potente (cerillas como «bosque» convertidas en bomba de tiempo), una composición de alto contraste cromático y un texto breve en modo imperativo que convoca al lector como agente.

1) Denotación y metáfora visual. Un haz de cerillas «atado» a un temporizador funciona como dispositivo explosivo. La madera remite a lo natural; el cronómetro y cables, a lo mecánico. La sinécdoque (cerillas = árboles) convierte el bosque en una bomba latente: iconografía de urgencia y peligro inminente.

2) Contrastes semánticos y cromáticos. Naturaleza vs. huella humana; preservación vs. destrucción; paz (verde) vs. amenaza (rojo). El rojo también enfatiza señales verbales y el código de emergencia (112). Estos contrastes concentran la atención y fijan el sentido ético del mensaje.

3) Texto mínimo y función apelativa. El uso del imperativo directo («Sé responsable, llama al 112») y fórmulas de alto impacto (p. ej., «Stop») convierten al espectador en testigo activo. La economía verbal deja el peso del significado en la imagen, que actúa como argumento central.

4) Autoridad institucional y legitimación. Escudo, sello gubernamental y referencias a la Agenda 2030 (ODS) otorgan credibilidad y marcan el marco de política pública. El recuadro y jerarquía tipográfica resaltan el eslogan y guían la lectura.

5) Propósito, público y eficacia. Propósito: prevenir conductas negligentes y promover aviso temprano. Público amplio (ciudadanía general), con códigos visuales universales (bomba, cuenta regresiva). La combinación de metáfora visual + comando imperativo + sello institucional maximiza claridad, urgencia y confianza.

Conclusión. El anuncio logra una apelación directa y memorable gracias al choque visual natural/artificial y a un diseño que prioriza la acción inmediata. El espectador entiende qué hacer y por qué hacerlo ahora.